viernes, 26 de noviembre de 2010

La cuñada resentida

Usualmente los personajes más infames con los que uno tiene que lidiar no son los familiares, sino los familiares políticos.

La de hoy es la cuñada resentida, a menudo casada con un hemano mayor (lo que en su cabeza le da cierta jerarquía), que entró a la familia relamiéndose con la perspectiva del ascenso social.

Años después, la cuñada resentida ostenta sendas joyas en las manos y en las orejas, y una expresión en la cara como de estar oliendo a regla todo el tiempo, y no pierde oportunidad para juzgar e indisponer a los miembros de su familia que con generosidad le abrieron sus puertas. Desafortunadamente para la pobre CR (Cuñada Resentida), la costumbre de usar mocasín sin medias nunca se le quitó y sigue ahí como un constante recordatorio de su origen de pata al suelo.

La querida CR o TP (tía política) es, por ejemplo, la que se lanza como un bruitre sobre las reliquias de plata después de la muerte de la matrona familiar. Es ella la que se roba a la muchacha del servicio ofreciéndole televisor. La que dice "muy bonita la casa pero muy grande", "está muy bonita la niña pero tan gorda", "muy bueno el trabajo pero tan malito el sueldo", etc.

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