Amelie no es mala ella sola. Pero ah vieja pa invertebrada. Y sí, la película es lindísima, con lindos colores que hacen que todo el mundo se imagine un París maravilloso, romántico, de ensueño. El Mathieu Kassovitz es precioso, esos ojotes, esa narizota, esa bicicleta, ese amor.
Por eso precisamente es que son infames. Porque París no es tan romántico como lo pintan, con el clochard que no trabaja los domingos y ese Montmartre límpido y sin turistas. Porque si uno se cruza con un bobo que colecciona risas estrepitosas puede que lo considere un gran perdedor rasguñapiedras en vez de enamorarse de él. Porque además si uno se la pasa persiguiendo a un man y mandándole mensajitos el tipo se va a friquear y va a salir huyendo. No se va a enamorar de uno, seamos realistas.
Pero sobre todo, porque las viejas que de la noche a la mañana decidieron que "ellas sí" son igualitas a Amelie, son de matarlas. Amelie era una boba que no quería ni a la mamá y era una stalker completa con el pobre Nino. No tenía amigos, ni gato, ni perro, ni nada, y lo único que le daba placer al principio de la película era meter las manos entre las lentejas y romper creme brulées. Qué vieja tan jarta.
Otra cosa. Posiblemente, Amelie sea la película francesa más exitosa de todos los tiempos. Todo el mundo la ha visto. Así que sentirse "indie" porque sabe quién es Yann Tiersen (el de la música) o porque le parece que Audrey Tautou se vendió a los gringos cuando salió en el Código Da Vinci es un pajazo mental de aquí a la luna. Lo mismo si le fascina el cuadro del marrano, si se toma fotos disfrazada del zorro, etc, etc, etc.
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