domingo, 15 de mayo de 2011

La sabiduría de la recién parida

Algo tiene la maternidad, que parece imbuir de una sabiduría venerable a algunas nuevas madres.

Tal parece que estas nuevas madres no son conscientes de que hacer hijos no sólo no tiene ciencia alguna y que basta con mirar hacia la calle para ver niñas hasta de 13 años llenándose de vástagos.

No, para estas nuevas madres hacer hijos es un arte que sólo ellas conocen. Esto, en sus mentes, las convierte en grandes matronas que tienen autoridad para opinar y ordenar sobre todos los que las rodean, pues sólo ellas conocen la realidad de la vida.  Evidentemente, el Milagro de la Vida viene con ínfulas incluidas.

Por supuesto, a estas ilustres señoras se les olvidó mirarse al espejo en el instante en que parieron. No sólo porque se dedicaron a ver la paja en el ojo ajeno sin mirar la viga en la propia, sino porque no parecen ser conscientes de que parecen seguir estando embarazadas cuando sus bebés ya caminan, mientras sus familiares y allegados manifiestan una antipatía cada vez mayor hacia ellas y hacia los pobres vástagos que son indirectamente responsables de haber convertido a sus madres en estos monstruos insoportables. 

Sería bueno que en vez de andar impartiendo sabiduría cual prefectas de disciplina, las madres recién paridas enfocaran sus energías en una buena temporadita de gimnasio y nutricionista. Les convendría, principalmente, porque estar ocupadas les quitaría tiempo de andar molestando a los demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario